lunes, 28 de febrero de 2011

Respiración de Salvamento

Hay necesidad de ayudar a respirar a la víctima cuando han cesado los movimientos respiratorios o cuando los labios, la lengua o uñas de los dedos se tornan azules. En caso de duda, comience con la respiración artificial. Esto no va a dañar al accidentado en caso de que no lo necesite, pero, una demora puede costarle la vida, si realmente necesitaba respiración artificial. Respiración Artificial: Comience inmediatamente. Cada segundo que pasa es muy importante. Revise la boca y la garganta para remover obstrucciones. Coloque a la víctima en posición apropiada y comience la respiración artificial. Mantenga un ritmo respiratorio regular de 15 respiraciones por minuto. Manténgase en la misma posición Una vez que la víctima comienza a respirar, esté alerta para poder iniciar otra vez la respiración artificial en caso necesario. Llame a un médico. No mueva a la víctima a no ser que sea absolutamente necesario para sacarla de un sitio de peligro. No espere, o mire alrededor buscando ayuda. Afloje las ropas, camisa, cinturón, cuello, corbata y mantenga a la víctima abrigada. No se dé por vencido. Método de Respiración Artificial Manual: Este método de respiración artificial debe usarse en caso de que por cualquier razón no pueda usarse el método de boca-a-boca. Coloque a la víctima con la cara hacia arriba. Ponga algo debajo de los hombros para mantener levantados los hombros del accidentado, de manera que, la cabeza caiga hacia atrás. Arrodíllese detrás de la cabeza del accidentado mirando hacia la cara de la víctima. Tome ambas manos de la víctima y crúcelas hacia adelante, empujándolas contra la parte baja del pecho del accidentado. Inmediatamente estire los brazos de la víctima hacia afuera, arriba y atrás, lo más que pueda. REPITA ESTE MOVIMIENTO DE BRAZOS POR UN PROMEDIO DE 15 VECES POR MINUTO. En el caso que se encuentre con la ayuda de otra persona, esta deberá sostener la cabeza hacia atrás y levantar la mandíbula hacia adelante.

Hemorragia Profusa

Una hemorragia profusa proviene de la laceración de una o varias venas o arterias. Pérdida de sangre por éstas heridas puede causar la muerte del accidentado en 3 a 5 minutos. NO PIERDA TIEMPO...PONGA SU MANO DIRECTAMENTE SOBRE LA HERIDA Y MANTENGA UNA PRESION CONSTANTE. Ponga un pañuelo o pedazo de tela limpia sobre la herida y presione firmemente con la mano. Si no tiene pañuelo o un pedazo de tela, trate de cerrar la herida con sus dedos y cúbrala con la mano. Aplique presión directamente sobre la herida, mantenga firmemente el pañuelo o pedazo de tela sobre la herida, con un vendaje hecho de pedazos de trapo o una corbata. Levante la parte afectada a un nivel más alto del cuerpo, si no hay fractura. Mantenga a la víctima acostada. Llame al médico. Ahora debe revisar las necesidades de las otras víctimas. Trate de parar la hemorragia o sangrado y mantener la respiración en el mayor numero de víctimas que pueda. Luego regrese a ver al primer accidentado en el que paró la hemorragia y haga lo siguiente: Mantenga a la víctima abrigada. Cúbrala con sábanas u otra cubierta y ponga algo por debajo de él, para que el accidentado no esté sobre superficie mojada, fría o húmeda. Si el accidentado está consciente y puede pasar líquidos, dele un poco de té, café o agua. Use un torniquete en el caso que no pueda controlar una hemorragia debido a trituración, amputación o laceración accidental de un brazo o una pierna. Como torniquete, use un pedazo ancho y resistente de cualquier tela. Nunca use alambre, soga u otro material parecido. Aplique el torniquete alrededor de la parte superior del miembro y por encima de la herida. Amarre un medio nudo, ponga un pedazo de palo o rama encima y haga otro nudo, y dele vueltas hasta que ajuste lo suficientemente para parar la hemorragia. No cubra el torniquete. En el caso que el doctor se demore en llegar, afloje el torniquete cada 20 minutos. Si la hemorragia ha parado, deje el torniquete ligeramente suelto y listo para volverlo a ajustar en caso de que el sangrado se presente nuevamente. Vigile el torniquete constantemente hasta que la víctima sea hospitalizada. Si el accidentado está inconsciente o se sospecha de una herida en el abdomen, no le dé ninguna clase de líquidos.

Chequear los reflejos

Golpee la córnea para ver si el párpado responde con un movimiento. Observe si la pupila se contrae al inducir un rayo de luz sobre ella. Pellizque o pinche la parte interna del brazo o pierna, la cual debe moverse como respuesta.

Como verificar que el paciente respira

Acerque su oído a la nariz del lesionado, para oír y sentir el aliento. Acerque el dorso de su mano a la nariz para sentir el aliento. Si es posible, coloque su mano bajo el tórax para sentir el movimiento. Coloque un espejo cerca de la fosa nasal, para ver si se empeña. El número de respiraciones normales es de 15 a 20 por minuto.

Toma del pulso

Se colocan dos dedos en las alterias de la muñeca o del cuello. Deben sentirse aproximadamente 60/80 latidos por minuto en adultos, 100/120, y 140 en recién nacidos.

domingo, 27 de febrero de 2011

¿Qué es la asfixia?

La asfixia se produce cuando un objeto extraño se presentó en la garganta o tráquea, bloqueando el flujo de aire. En los adultos, un pedazo de comida a menudo es el culpable. Los niños pequeños suelen tragar objetos pequeños.
La asfixia se produce porque corta el oxígeno al cerebro. En estos casos se debe administrar los primeros auxilios lo antes posible.
El signo universal de asfixia es llevar las manos a la garganta. Si la persona no da la señal o no dice nada, entonces busca estas indicaciones:
  • Incapacidad para hablar.
  • Dificultad para respirar o respiración ruidosa.
  • Incapacidad para la tos con fuerza.
  • La piel, los labios y las uñas de color azul oscuro.
  • Pérdida de la conciencia.
Si se produce asfixia, la Cruz Roja recomienda el  “cinco y cinco”, el cual detallo a continuación:
  • En primer lugar, entregar cinco golpes de espalda entre los hombros de la persona.
  • Realizar cinco ejes abdominal (también conocida como la Maniobra de Heimlich).
  • Alternar entre cinco golpes de espalda y abdominal cinco veces hasta que el bloqueo es desplazado.
A continuación verán algunos aspectos bastante importantes y que debemos memorizar, ya que uno nunca sabe si sucederá algún accidente parecido con nuestros familiares o con nosotros mismos.
Si hay otra persona disponible cerca, hacer que esa persona pida ayuda mientras usted realiza los primeros auxilios.

primeros auxilios casos de asfixia
  • Párese detrás de la persona. Envuelva sus brazos alrededor de la cintura.
  • Haga un puño con una mano. Posición ligeramente por encima del ombligo de la persona.
  • Luego agarre el puño con la otra mano. Aprete duro en el abdomen con un rápido y hacia arriba – como tratando de levantar a la persona.
  • Realizar un total de cinco ejes abdominales, si es necesario. Si el bloqueo aún sigue, entonces repita el proceso cinco veces.
Si está solo y se asfixia, no podrá podrá hacer de manera efectiva estos golpes de espalda a si mismo. Sin embargo, aún puede realizar abdominales ejes para desalojar bloqueo.

Miren en esta imagen la realización de  empujes abdominales  uno mismo:
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  • Coloque el puño ligeramente por encima de su ombligo.
  • Tome su puño con la otra mano y doblese sobre una superficie dura – una silla por ejemplo.
  • Aprete su puño hacia adentro y hacia arriba.
Limpieza de la vía respiratorias de una mujer embarazada o una persona obesa:
  • Coloque las manos un poco más alto que con uno normal de Maniobra de Heimlich, justo por encima de la unión de las costillas bajas.
  • Proceder de la forma con la Maniobra de Heimlich, presionando fuerte en el pecho, con un rápido impulso.
  • Repetir hasta que el bloqueo de alimentos o de otros es desplazado.
Limpieza de las vías respiratorias de una persona inconsciente:
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  • Recueste a la persona sobre su espalda en el suelo.
  • Limpiar la vía respiratoria. Si hay una obstrucción visible en la parte posterior de la garganta, meter un dedo de la mano en la boca y sacar la causa de la obstrucción. Tenga cuidado de no empujar la comida o el objeto más profundamente en las vías respiratorias, lo que puede suceder fácilmente en los niños pequeños.
Limpieza de las vías respiratorias de un niño menor de 1 año:
  • Asumir una posición sentada y mantener al bebé boca abajo sobre su antebrazo, que está descansando sobre su muslo.
  • Golpear al niño suavemente pero con firmeza cinco veces en el centro de la espalda utilizando el talón de la mano. La combinación de la gravedad y golpes de espalda deben liberar el bloqueo objeto.
  • Repita el golpe de espalda y del pecho si no se reanuda la respiración. Ademas requiere de ayuda médica de con urgencia.
Si el niño es mayor de 1 año de edad, sólo deberás dar empujones abdominales.

¿Qué son los primeros auxilios?

Los , son medidas terapéuticas urgentes que se aplican a las víctimas de accidentes o enfermedades repentinas hasta disponer de tratamiento especializado. El propósito de los primeros auxilios es aliviar el dolor y la ansiedad del herido o enfermo y evitar el agravamiento de su estado. En casos extremos son necesarios para evitar la muerte hasta que se consigue asistencia médica.
Los primeros auxilios varían según las necesidades de la víctima y según los conocimientos del socorrista. Saber lo que no se debe hacer es tan importante como saber qué hacer, porque una medida terapéutica mal aplicada puede producir complicaciones graves. Por ejemplo, en una apendicitis aguda un laxante suave puede poner en peligro la vida del paciente.

Cómo actuar

Cualesquiera que sean las lesiones, son aplicables una serie de normas generales. Siempre hay que evitar el pánico y la precipitación. A no ser que la colocación de la víctima lo exponga a lesiones adicionales, deben evitarse los cambios de posición hasta que se determine la naturaleza del proceso. Un socorrista entrenado ha de examinar al accidentado para valorar las heridas, quemaduras y fracturas. Se debe tranquilizar a la víctima explicándole que ya ha sido solicitada ayuda médica. La cabeza debe mantenerse al mismo nivel que el tronco excepto cuando exista dificultad respiratoria. En ausencia de lesiones craneales o cervicales se pueden elevar ligeramente los hombros y la cabeza para mayor comodidad. Si se producen náuseas o vómitos debe girarse la cabeza hacia un lado para evitar aspiraciones. Nunca se deben administrar alimentos o bebidas y mucho menos en el paciente inconsciente. La primera actuación, la más inmediata, debe ser procurar al paciente una respiración aceptable: conseguir la desobstrucción de las vías respiratorias para evitar la asfixia, extrayendo los cuerpos extraños —sólidos o líquidos— y retirando la lengua caída hacia atrás. Si el paciente no respira por sí sólo habrá que ventilarlo desde el exterior mediante respiración boca a boca hasta disponer de un dispositivo mecánico.
El segundo aspecto a corregir es el referente al sistema circulatorio, para evitar el shock. Se deben valorar la frecuencia cardiaca y la tensión arterial. Una valoración inicial se obtiene tomando el pulso: permite valorar la frecuencia y ritmo cardiaco, y su “fortaleza” nos indica una adecuada tensión arterial. El shock o choque es un trastorno hemodinámico agudo caracterizado por una perfusión inadecuada, general y duradera, de los tejidos que pone en peligro la vida. Los signos característicos son la piel fría y húmeda, los labios cianóticos (azulados), la taquicardia y la hipotensión arterial (pulso débil y rápido), la respiración superficial y las náuseas. Estos síntomas no son inmediatos; el shock puede desarrollarse varias horas después del accidente. Para evitarlo debe mantenerse abrigado al paciente e iniciar lo antes posible la perfusión de líquidos y electrolitos por vía intravenosa. Está prohibido administrar fármacos estimulantes y alcohol.
Las urgencias que requieren primeros auxilios con más frecuencia son los accidentes en los que se produce asfixia, parada e , sangrado grave, envenenamiento, quemaduras, golpe de calor e , desvanecimiento, coma, y mordeduras de animales.